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Terra
La Coctelera

LA POCILGA

Acompañar a aquella mujer, ajada ya en años, por las tardes a la pocilga, siempre fue para como una atracción fatal.

Después de comer recogía todas las sobras de la comida y las apilaba en un gran barreño que tenía preparado al efecto. Una vez lo había rellenado de con pan, carnes, pescados, huesos de frutas, cascaras de huevos, etc., venía el trabajo más duro: machacar toda esa basura y convertirla en una especie de papilla.

Una vez efectuado ese duro esfuerzo, lo iba traspasando a diversos cubos y así hasta vaciar su contenido del todo.

Hecho esto, aquí era donde yo comenzaba a intervenir. Cargábamos con los cubos y hacíamos el trayecto hasta la porqueríza. La porqueriza la tenía en un luar de su huerto, saliendo del pueblo. NO era un paseo largo, pero si tedioso, cargados como íbamos con los cubos y su divino olor.

Pero lo peor era el momento de entrar dentro de la pocilga El infumable olor a cerdo desconcertaba mi olfato y lo dejaba K.O.

Con rapidez descargábamos el contenido de los cubos. mientras los marranos se abalanzaban sobre el comedero para erecibir su maná diario.

Luego, con presteza, abandonábamos el lugar. Al salir al mundo exterior mi olfato se llenaba de bocanadas de aire fresco...Respiraba de nuevo.

AÑORANZAS

La brisa acaricia
con el dulzor de las sensaciones
la suave colina que me corona,
adulándome, emocionándome, amándome,
hasta formar una cascada
que flota en mi, acompasada,
con ritmo de guitarra,
entre rayos de luna.

Blanca imagen de media luz,
donde las caricias marcan
lo que la penumbra sugiere,
con acrobático vuelo
de sismógrafo ciego,
rádar que todo lo dicta
con emocionado anhelo.

Buenos días, buenas noches,
palabras que duermen,
palabras que despiertan,
de entre el sueño plácido
que me cubre de ti,
sobre mi, apretada,
añoranza pendiente de regreso,
chocolate que se deshace
en tu boca cálida.

Playas abarrotadas
donde yacer nos ampara,
rayos de sol que nos encumbran,
pieles desnudas a su azar,
caricias perdidas acompañadas
de besos furtivos,
añoranzas de hoy,
vestidos de mañana,
fulgor en las olas.

RECUERDOS DE MI BARRIO...DE AYER Y DE HOY

Recuerdo mi barrio entre nubes grises alumbrando un gueto obrero, aislado del resto de la ciudad por dos puentes. Eran el Puente viejo y el Puente nuevo. Al menos así los conocíamos nosotros, los habitantes de aquel lugar, de clase humilde y de nobles corazones. Y entre el mar y nosotros una amplia travesía comunicaba con los pueblos del extrarradio de la ciudad, que recuerdo anchísima. A nuestra espalda, pegado al Puente viejo, unas barracas terminaban de formar la frontera de aislamiento, solo frenadas por la vía del tren que iba hacia Francia.

Allí pasé mis primeros veinticinco años. Allí crecí, me eduqué y me hice hombre. Recuerdo de mi niñez es ver desde la ventana como había un descampado, enfrente, a la izquierda, donde solo había una pequeña farmacia y un campo de fútbol donde todos los domingos había partido. Poco a poco aquel descampado se fue llenando de gruas y comenzaron a ir creciendo nuevos bloques de viviendas. En medio quedó una calle, que para nosotros, mocosos de la época, pasó a llamarse la Calle Ancha, debido a que era más ancha de lo que solían ser las calles que nos entornaban. Y allí ibamos nosotros a jugar nuestros partidos de fútbol, de tenis, de beisbol, aprovechando que apenas había coches que circularan por ella.

Los recuerdos pueden ser muy amplios, de todos los colores e intensiddes. Y sin embargo suelen prevalecer los recuerdos agradables, bonitos. Los míos son recuerdos de niñez que podía jugar en la calle, y que a la hora de comer o de cenar se cerraban con nuestras madres asomadas a las ventanas llamándonos a gritos.

Han pasado ya veintitres años desde que abandoné mi barrio y mi ciudad. Hoy aquellas nubes grises se han convertido en días de sol radiante. Los puentes que nos aislaban de la civilización han desaparecido o se han abierto hasta comunicarnos con el resto de la ciudad. La Calle Anche se ha convertido en un aparcamiento para coches donde no cabe ni un alfiler. La avenida por donde tantos coches llegaron a circular en tiempos, es hoy una rambla moderna, con asientos para las personas mayores y espacio sobrado para poder pasear tranquilamente. Donde en un ayer hubo barracas, han sido susituidas hoy por un parque precioso y bien cuidado, en el cual las viejas glorias del barrio pasean y cuentan sus batallas, sentadas en bancos de madera añeja como ellos.

El mar, mi querido mar Mediterráneo, casi se puede ver en los días claros desde nuestras ventanas, con el azul brillante a los rayos del sol, que lo iluminan con intensidad y magia. Aquel mar que en mi niñez era otro punto aislado por otras vias de tren, de playas descuidadas, sucias y abandonadas. Hoy las circunda un paseo, los bañistas abundan en los tórridos días de verano y los niños corretean y juegan por ellas.

HABLEMOS DE SEXO

A ver...una pregunta al aire...¿por qué toda mujer que entra en la red va buscando un ligue con el único fin de hacer el amor, de tener cybersexo o cybercam sexo?

Creo que es una de las preguntas más dificiles de contestar que hay. Pienso que aquí como en todas partes, hay gente para todo. Personalmente (me refiero a mí no a conocer en persona) he conocido a una señora que era engañada por su marido y su manera de engañarlo era buscar cybersexo porque no se atrevía a hacerle a su marido lo que él le estaba haciendo a ella. Pero...también conozco a muchas mujeres que lo único que buscan en la red es amistad, y nada más. Ojo...que luego la amistad se puede traducir en algo más...Claro que si, pero su objetivo de partida no es ese.

Y los hombres...¿todos buscamos ligar con la chica mona que sale en la foto? ¿Todos buscamos también cybersexo? Pues...también es una pregunta con una respuesta bastante complicada. Lo mismo que en el caso de las mujeres hay de todo y también puedo dar fe de los dos casos. Hay quien se ampara detrás de su matrimonio pero en cuanto puede anda tirándole los tejos a la última mujer que ha conocido por aquí...y si cae...pues un éxito.

Pero sexo no es solo eso...es una palabra que a pesar de su brevedad tiene muchas compejidades...

Sexo podría ser la culminación de la relación amorosa entre dos personas (incluyo también a personas del mismo sexo). Es la ratificación y disfrute en su plenitud de esa relación.

Definido esto, hay muchas maneras de ver el sexo. Hay por una parte la mera atracción sexual...dos personas se conocen y se ven atraídas simplemente por su atracción física. Normalmente esa relación acabará fracasando porque una vez que desaparezca esa atracción ya no habrá nada más que el vacío.

Otra es la pasión que sienten dos personas que se sienten atraídas por su amistad a llegar a algo más lejano que la simple amistad ssin más. Necesitan el roce, las caricias, etc. (no voy a profundizar en los detalles). Esta relación puede desembocar en que se conviertan en pareja o no. Eso ya dependerá de ellos.

Quizás pueda haber más conceptos, pero ahora mismo no se me ocurren, así que los dejaré en estos dos como los principales y más importantes.

Lo que si quiero poner es que el sexo no ha de tener fronteras, se debe de llegar hasta donde nos dejemos llevar, ha de ser libre, porque cuando comenzamos a poner muros estamos comenzando a matar la relación.

A TI QUE NUNCA LO LEERAS

Ando recuperando los primeros escritos que fui publicando en Neglog. Hoy he encontrado éste, que fue el primer poema que hice público en mi espacio y lo quiero compartir con todos vosotros.

Aclaración para navegantes: el estado de ánimo que mostraba en este poema no es el estado de ánimo actual.

Quiero olvidar el ayer
y no pensar en el mañana,
ni pensar que cambiaste
solo ver que es hoy.

El ayer nos unió con lazos de amor
el hoy nos ha desunido por miedos
tus miedos perpetuos a cambiar
a darte cuenta de que tienes.

El mañana está por venir,
nadie sabe que traerá
salvo el destino impetuoso
que nos planta delante nuestro.

El ayer lo vivimos con pasión
el hoy lo pasamos con desazón
el mañana vendrá con esperanzas
las mismas que yo no pierdo.

DIALOGO CON UNA PROSTITUTA

Siempre lo había deseado, desde que estuvo la primera vez en una casa de mujeres fáciles. El era joven, aun no había cumplido los veinte años...cuando fue con un amigo a una barra americana.

Fue impactante conocer aquel submundo...tan lleno de mujeres de apariencia fácil y sin embargo sabiendo que eran mujeres, como otra cualquiera, con sus sentimientos, con una familia, caso de tenerla, capaces de amar y odiar como cualquier otro ser humano.

No era un cotidiano de aquellos lugares. Ni siquiera eran sitios que le atrajeran especialmente. Pensaba que allí no podría encontrar nada que le interesara, ni siquiera un rato de sexo fácil. Su forma de ser no admitía eso, ni tan siquiera lo comprendía.

Pero aquel día todoa iba a ser diferente. Había estado comiendo con unos amigos y se encartó, en especial porque uno de ellos propuso pagar una copa en aquel lugar. Llegaron a media tarde, pasadas las seis. Solo él sabía donde estaba aquel lugar de los cuatro amigos. Ya había estado en alguna ocasión y no era, como excribiía antes, un sitio al que le apeteciera ir. Ese día fue medio obligado, pues los demás no sabía la ubicación concreta. Se trataba de una casa particular, sin anuncios de ninguna clase que diera pie a pensar lo que había allí.

Cuando subieron pidieron una copa. Prontamente unas cuantas mujeres comenzaron a acercarse a ellos y a irse presentando. Todas ellas era extranjeras, ninguna española. Hasta él se acercó una con cara de Latinoamericana y ciertos rastos que delataban un cruce mestizo de indio y español. Poco a poco comenzaorn a hablar. Ella comenzó preguntándole lo más simple: como se llamaba. Ella decía llamrse Lucía y él le dijo que no la creía. Cuando ella, con cierto enfado le preguntó que porque no la creía, él le contestó:

-No es un nombre típico de lugar de donde vienes.

-Si que lo es-respondíó ella, mirándole con franqueza a los ojos.

El pudo advertir que esa mujer era diferente. No era la típica con la que había tropezado en las ocasiones en que había estado allí. Aquellas solo ibanb a que bebiera y a ehcar un polvo fácil que les hiciera ganrse su vida. Con tranquilidad le pidió que la invitara a una copa. El accedió.

-Traeme un Benjamín-pidió ella a la encargada de la barra.

Mientras bebían sus copas comenzó una conversación entre ellos. Era su gran oportunidad, la que había estado esperando durante años, la de conocer a una mujer de la vida por dentro. No su fachada exterior, la que veían todos los hombres que acudían a aquel lugar, sino la parte de dentro que nadie conocía.

Ella comenzó contándole que era colombiana, de Cali y que llevaba ya diez años en España. Su mirada, al hablar, no se separaba de los ojos de él. Tenía dos hijos de 20 y 16 años que desconocían a que se dedicaba su madre. Según le contó, por las mañanas se dedicaba a limpiar y por las tardes se pluriempleaba en ese negocio. Sus principios se remontaban al año 1.998 en que vino a España con la ilusión de una vida mejor, como tantos y tantos que han llegado a nuestro país. Comenzó a trabjar cuidando a una anciana de cabeza perdida y donde apenas ganaba unas 80.000 ptas, mensuales, con las que apenas tenía para mal vivir y enviar el dinero a su país para sus hijos. A través de una amiga se enteró del negocio que suponía la prostitución y decidió introducrise en él.

Pero aquello no le gustaba y se acabó volviendo a su país de nuevo. No fue por mucho tiempo, pues al año siguiente decidió volver a probar fortuna en España. Pero esta vez se venía con sus hijos. Hacía poco que hábía enviudado, tras una separación tormentosa algunos años atrás. Y volvieron sus calamidades. Cuidando personas mayores o limpiando no cubría las necesidades básicas de su hogar. No tenía otra alternativa que dedicarse al mundo de la prostitución si quería salir adelante. Se concienció de ello y encontró el lugar idóneo en aquella casa. Trabajaba por las tardes hasta las diez de la noche de lunes a viernes, lo cual le permitía ocultar su doble vida a sus hijos.

Le contó que no le gustaba aquiella vida, pero que no tenía otra alternativa. Que había muchos hombres a los que les gustaba el golferío, según sus palabras. Pero reconoció que era cierto que muchos de aquellos hombres lo hacían por insatisfacción, por timidez o por falta de cariño.

También se dio cuenta de que él no era de aquel tipo de personas. Era una mujer intleligente, o cuando menos lo suficientemente lista para entendeer la clase de hombres con los que se topaba. Le dijo que le resultaba odioso acostarse con un hombre con el cual no había mantenido una mínima conversación. Que no sentía nada haciendo el amor con ellos, con sus clientes. Se sentía vacía.

El finalmente le dijo que no se iba a acostar con ella. Ella tan solo, con una sonrisa de franqueza le pidió que la invitara a una copa, que por lo menos algo ganaría. el accedió a hacerlo.

Tras tres horas de conversación, finalmente, él decidió marcharse. Se dieron dos besos...y ella solo le dijo que esperaba verlo por aquel lugar en alguna otra ocasión. El sonrió y le dijo que lo dudaba, mientras se dirigía a la puerta.

VECINDARIO

Las personas suben,
los niños bajan,
silencio,
ruido.

Miradas que se cruzan,
silencios que rajan
la alegría de los niños,
anarquía.

Cristales rotos
por el alegre rodar
de la pelota de los niños,
diversión perversa.

Luces que en la noche
van apagando su brillo,
vigilia de la madrugada,
un nuevo día llega.

BUSCANDO LA LOCURA...AMOR

A mi hija....a su locura...a mis temores....los suyos...

Mi flor adolescente,
flores que se abren
a la vida ingrata,
flor tardía de mi primavera,
mi favorita en el jarrón.

Buscas en el laberinto
de la vida,
como flor recien salida
de su protectora capa
aquellas respuestas
que a veces
no existen en la vida.

Luciérnaga brillante,
luz en la noche,
en busca de un sol,
luna evocadora
entre estrellas
que iluminan
el oscuro firmamento.

Nada, hija mía,
eres sirena en el mar,
busca la locura,
encontrarás el amor,
entre olas bravas,
desolación de marineros,
allí la tendrás,
un día, en algun lugar.